El oro de Moscú y los petrodólares: ¿Méritos suficientes para albergar un Mundial?
Ayer por la tarde a las 16:30 en Zurich, Suiza, la FIFA decidió quién albergará los
Mundiales de fútbol de 2018 y 2022. Unos mundiales por los que la Candidatura Ibérica de España y Portugal luchaba, en concreto por el de 2018.
Finalmente, y esto es algo a lo que nos estamos acostumbrando ya, España ha vuelto a perder la oportunidad y el honor de ser la sede de un acontecimiento deportivo de gran magnitud. Y no será precisamente por las infraestructuras, el acceso a éstas, o lo que es más importante, la ilusión y el trabajo puesto en el proyecto. España y Portugal apuntaban como una de las favoritas y mejor preparadas, sin embargo Rusia terminó llevándose el gato al agua, mientras que Catar ha hecho lo propio en la candidatura para el año 2022.
A pesar de que contarán con instalaciones modernas (algunos estadios todavía no han sido construidos) y una fuerte inversión de terceros, Rusia es un país demasiado grande como para tener las sedes donde se disputarán los partidos bien comunicadas, mientras que más de uno habrá pensado que si ya lo pasamos mal aquí con las temperaturas en tiempo de Mundial, Catar en junio puede ser un auténtico infierno. También no nos olvidemos de que estas dos candidaturas son todavía demasiado “virtuales” y tienen mucho de su proyecto todavía en el papel.
Si con estos defectos se encuentran las dos elegidas ¿Cómo puede ser que teniendo un plan tan bien elaborado y finalizado, con los más emblemáticos estadios del mundo, proximidad entre las zonas y un fuerte turismo ya consolidado, la Candidatura Ibérica haya caído con menos votos incluso de los esperados?
La respuesta, por lo menos en parte, es clara y sencilla: el dinero.
Rusia y Catar son países muy ricos en determinadas materias primas que lamentablemente siguen moviendo este mundo: el gas y el petróleo. Los magnates de estos países se frotan las manos con oportunidades como estas de invertir, y eso a la FIFA tambien le interesa.
Puede que también haya que tener en cuenta la reciente manía de estas organizaciones de ampliar el mapa y llevar estos acontecimientos a lugares donde nunca han estado, pero normalmente en estos casos el dinero y los intereses políticos huelen demasiado, y con esto no nos olvidemos que nos han quitado ya más de unos Juegos Olímpicos.
Si que es verdad que España y Portugal no pasan económicamente por su mejor momento y que malas lenguas han afirmado que nuestra candidatura estaba envuelta en un caso de corrupción, pero parece que cada vez más, entidades tan internacionales y respetadas como el COI o la FIFA se mueven por el dinero y los intereses, y esto me resulta preocupante.
A pesar de todo se les tiene que dar la enhorabuena a los ganadores, y también nuestros mejores deseos para que sean dignos anfitriones.
Mejor ganar el Mundial que ganar el derecho a organizarlo ¿No os parece?
Un saludo
Antonio Ramos
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